El puerto y la salud pública en los centros educativos

Artículo de Opinión del Diario Información de Alicante por Mª del carmen Cececero. Las AMPAS de los colegios e institutos cada vez hablan más alto y claro sobre el problema de salud pública que supone la la carga y descarga de graneles al aire libre. Artículo de Opinión del Diario Informnación del 1 de Febrero de 2017.

Centenares de vecinos del barrio de Benalúa se manifiestan contra pa polución que origina el puerto de Alicante. Foto: EL MUNDO

Centenares de vecinos del barrio de Benalúa se manifiestan. Foto: EL MUNDO

Manipuladores y mentirosos

Doña Anabel Benito Pérez publicó un artículo de opinión suscrito por 81 personas, según reza el texto, en el que acusaba de mentir y manipular a los ciudadanos que protestaban contra la contaminación producida por los graneles del puerto de Alicante.

Expresaba en síntesis, que la contaminación producida por los graneles del puerto no es peligrosa, que se aplican unos sistemas de control que garantizan la calidad del aire según lo establecido en el Plan de Mejora de la Calidad del Aire aplicable, que las naves cerradas y en depresión serían una monstruosidad para la ciudad y que quienes protestamos por esa contaminación, estamos dispuestos a mentir y somos unos manipuladores.

Empecemos por recordar que el asunto es de tal entidad, que el artículo 325 del Código Penal castiga hasta con dos años de prisión al que contraviniendo las leyes del medio ambiente realice emisiones a la atmósfera que cause o pueda causar daños sustanciales a la calidad del aire. El delito se agrava especialmente si se pone en riesgo la salud de las personas.

Pues bien, las leyes del medio ambiente (artículo 16 de la ley 34/2007, artículo 5 de la ley 6/2004 de la Generalitat, artículo 5.2 de la directiva 96/61 CE) obligan al puerto de Alicante a obtener licencia medioambiental, lo que supone superar los controles de emisión de contaminantes. En España es obligatorio a partir del 31 de octubre de 2007. La actividad de graneles en el puerto de Alicante a día de hoy no tiene licencia medioambiental. Después de nueve años parece que han empezado los trámites, por la presión de los mentirosos y manipuladores a los que usted se refiere.

La pregunta clave es: estas emisiones ¿son peligrosas? La respuesta no es cuestión de opiniones ni de experimentos como tomarse una cucharada de clinker. Esta cuestión fue estudiada por científicos y sus conclusiones fueron recogidas por la Comunidad Europea, que tomándolas como fundamento científico, emitió una serie de directivas y reglamentos, concretamente el Reglamento 1272/2008. Cualquiera puede teclear en Google «ficha de seguridad de coque» o de clinker (cementos) para conocer que conforme a ese reglamento la inhalación de estas sustancias es peligrosa y se advierte especialmente de la peligrosidad para los menores de su inhalación continua. Recordemos que alrededor del puerto hay colegios que albergan más de 2.000 niños. No es de extrañar que padres y AMPAS estén irritados.

Y estas emisiones ¿están controladas? Según la ley aplicable no. Según la Conselleria de Medio Ambiente tampoco. La Autoridad Portuaria ha llegado a contratar una compañía externa para que tomara datos los días de Navidad en los que no había actividad y los consignó como control anual de su actividad. Fue tal el escándalo que la Conselleria de Medio Ambiente se lo reprochó por escrito, anulando la credibilidad de todas sus mediciones.

La ley 34/2007 se remite al Plan de Calidad del Aire (el mismo que obliga a realizar los manejos de graneles en naves cerradas y en depresión) que obliga a instalar cuatro medidores en el puerto conectados a la Red Valenciana de Vigilancia y Control de Contaminación Atmosférica. Nunca se ha hecho, a pesar de que era obligado desde el 31 de octubre de 2007. Para conocer exactamente la peligrosidad, el nivel de emisiones hay que remitirse a alguien muy autorizado: el presidente de la Autoridad Portuaria.

En su escrito de fecha 12 de diciembre de 2016, concretamente en su página 6, se dirigió a la Conselleria de Medio Ambiente, manifestando que las mediciones realizadas conforme establece la ley, a día de hoy, traería como consecuencia que la administración exigiera de inmediato la construcción de naves cerradas o silos en depresión.

Dicho de otro modo: en opinión del presidente de la Autoridad Portuaria, si se realiza una medición cualquier día que hubiera actividad en los graneles, controlada y pública como exige la ley, el resultado sería tal, que la administración para proteger la salud de los ciudadanos alicantinos se vería obligada a prohibir la actividad tal y como se viene desarrollando durante años y a obligar a construir de inmediato las naves cerradas en depresión, si se quiere seguir ejerciéndola. El escrito referido lo ponemos a su disposición.

El presidente del Puerto, en este escrito ni manipula ni miente: deja bien claro su criterio respecto a la peligrosidad de la actividad de graneles. Nosotros no vamos a enmendarle la plana. Ahora, doña Anabel Benito Pérez y las 81 personas más que firmaron el artículo en el que se nos injuriaba, vuelvan a leer el artículo 325 del Código Penal y pregúntese por qué nadie ha hecho nada durante nueve años, es más: por qué si denunciamos estos hechos, nos tachan ustedes en público de manipuladores y mentirosos.

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