03/09/2014 / VALENCIA / -Las enseñanzas de gestión de la crisis por virus Ebola / FEDERACION DE ASOCIACIONES PARA LA DEFENSA DE LA SANIDAD PÚBLICA

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Las enseñanzas de gestión de la crisis por virus Ebola 

1. La política de privatización del sistema sanitario público llevada a cabo  por el Partido Popular,  con  criterios solo económicos, lleva a desastres como desmantelamiento del Hospital  Carlos III como hospital de infecciosos. Esta decisión, compartida por la  Comunidad de Madrid y el Ministerio de Sanidad, supone un grave riesgo para el  abordaje de situaciones epidémicas en el escenario de la globalización que  facilita la diseminación de enfermedades graves para la salud de la  población.

 

2. La incapacidad del Ministerio de Sanidad para gestionar una crisis  sanitaria reabriendo de manera apresurada una planta del Centro para tratar un  caso de epidemia por un virus muy agresivo en un hospital que ni siquiera cuenta  ya con un laboratorio capacitado para analizar muestras (que han debido enviarse  al Hospital La Paz).

 

3. La evidencia de que cuando hay un grave problema  de salud la única respuesta esta en el sistema sanitario público, lo que  desmonta los argumentos de los privatizadores sobre la excelencia del sector  privado.

 

4. La actuación contradictoria de un Gobierno a la hora de repatriar a dos  personas enfermas desde África, dejando a otras personas afectadas por la  enfermedad y que pedían también ser trasladada a España (que han fallecido  probablemente por falta de asistencia adecuada) y que cambia en apenas unas  horas de opinión sobre el cobro de su traslado a la organización a la que  pertenecen los mismos (que recibe millones de euros de fondos públicos) mientras  se deniega atención y servicios sanitarios a la mayoría de la población para  reducir gasto público y pagar a los mercados y bancos prestamistas.

 

5. La ausencia de transparencia en la gestión de la  crisis con mensajes que han generado un clima de alarma social en la población  en relación con la naturaleza y consecuencias de una epidemia que afecta a miles  de personas que vive en países sin recursos sanitarios y en condiciones de  pobreza extrema como consecuencia de una globalización orientada al saqueo más  que a la cooperación. Llama la atención el despliegue de recursos para el  traslado mientras que prácticamente se han suprimido los fondos destinados a la  cooperación internacional.

 

6. Resulta muy preocupante que el Ministerio de  Sanidad haya importado y autorizado utilizar un medicamento de composición  desconocida  del que se tiene una  experiencia mínima en humanos y que no ha seguido los ensayos clínicos precisos  por lo que se desconocen sus posibles efectos secundarios y su eficacia real en  personas. La ausencia de información impide conocer la relación que el uso de  este medicamento ha podido tener con el fallecimiento del paciente.

 

7. Llama también la atención la actuación de los máximos dirigentes de la  OMS que vuelven a generar un clima de alarma internacional al declarar situación  de alerta sanitaria por esta epidemia y que ha autorizado “éticamente” la  utilización de medicamentos experimentales de elevado coste, que no podrían ser  generalizados a toda la población, especialmente en los países africanos que  soportan la epidemia. Esta actitud recuerda a lo sucedido con la epidemia por el  virus de la Gripe A cuya gestión generó ingentes beneficios económicos a la  industria farmacéutica por la venta de antivirales de utilidad incierta y que  nunca se llegaron a aplicar y que fueron sufragados con fondos de los sistemas  sanitarios públicos. Parece evidente la influencia cada vez mayor de la  industria farmacéutica sobre los organismos internacionales a los que sufraga en  parte y a los que impone sus estrategias de mercado.

 

En base a todo esto exigimos:

 

Información sobre los costes de la operación de repatriación y los  criterios para decidir que fuera sufragada por el Estado mientras se recortan  servicios a la mayoría de la población, especialmente a la más necesitada. Hay  que garantizar a toda la ciudadanía el acceso a las prestaciones asistenciales  de calidad.

 

El mantenimiento del  hospital Carlos III como hospital de  tratamiento de enfermedades infecciosas y tropicales, y su dotación completa  para poder abordar estos problemas, así como una explicación de  porque se intento  prescindir de un centro de estas  características

 

Información sobre los criterios para utilizar el fármaco pese a  carecer de experiencia en humanos, su  posible relación con el fallecimiento del paciente, y si existe algún plan para  adquirir este medicamento.

 

– Asunción de responsabilidades por la mala gestión  realizada, así como por el secretismo utilizado durante todo el  proceso.

 

FEDERACION DE ASOCIACIONES PARA  LA DEFENSA DE LA SANIDAD PÚBLICA

 

14 de agosto de  2014

 

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