02/007/2015 / CAVE COVA / VALENCIA / – TRABAJO INFANTIL “TOLERADO” MªJosé Navarro

TRABAJO INFANTIL “TOLERADO” MªJosé Navarro.

Con el principio del verano llegan también las vacaciones escolares, ese largo período que tan complicado llega a ser para muchas familias. Sin embargo, son deseadas por todo el alumnado, ya que da la oportunidad, para muchos de ellos, de ese merecido descanso después del esfuerzo de todo el curso y en cualquier caso, dejan atrás las aulas, los horarios y las rutinas. Sin embargo, para otros chicos y chicas menos afortunados, no será igual su verano, ya que tendrán que hacer de espontáneos camareros, vendedores ambulantes, agricultores o ganaderos, en definitiva mano de obra de los negocios familiares.

No quiero hablar de los 20.000 niños que en nuestro país son víctimas de explotación, ni de los 1,2 millones de niños en todo el mundo que cada año son obligados a prostituirse, mendigar o cometer delitos, porque en muchos de estos casos en los que hay detrás redes internacionales de delincuencia, gobiernos e instituciones trabajan para acabar con estas situaciones.

Pero no es difícil ver en las terrazas de los bares, chicos y chicas atendiendo las comandas de los clientes, mientras sus progenitores les gritan desde la barra: “límpiame esta o aquella mesa”, “sirve este café o esta cerveza”; en los puestos ambulantes de mercados y plazas; subidos en el tractor arando las tierras o recogiendo las frutas maduras de temporada, sin que a clientes, transeúntes o vecinos del pueblo o del barrio, les llame la atención estos hechos. Ni tan siquiera cuando estos chicos y chicas tienen entre 10 y 15 años. Quizás porque solo reconocemos explotación infantil lejos de nuestras fronteras, donde los niños no sirven copas o venden calcetines en los mercadillos, sino que sus labores son tan distintas y tan alejadas de nuestra realidad diaria que no nos obliga a tomar partido.

Para aquellos que por ignorancia justifican estas prácticas o utilizan algunas frases como: “yo empecé a trabajar a los 11 años”, o “deben de aprender que la vida no es solo jugar”. Alguien tendría que recordarles que hay una ley internacional de los derechos de los niños y que según la interpretación de la norma, hace al menor indisponible para la autonomía de la voluntad, por lo que carece totalmente de capacidad de trabajar.

Hacer trabajar a un niño es coartarle del tiempo para jugar y compartir el aprendizaje con otros niños y, además de ilegal, es un fraude. Pero aunque los datos según algunas ONG´s de estas prácticas no son alarmantes, no dejan de ser importantes, por ello debemos de ser intolerantes ante situaciones en las que niños y niñas, como decía la canción, así lavaban o así fregaban.2012-10-22_IMG_2012-10-22_11_29_08_fotosexternas_20121020_164157

 

 

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